Hubo fumata blanca y tras una breve reunión los senadores del PRO decidieron que el entrerriano Alfredo De Angeli será quien reemplazará como jefe de la bancada a Luis Juez, quien ratificó que dará un paso al costado de la conducción pero no se irá del bloque. La confirmación oficial llegará mañana post reunión de Juez con Mauricio Macri.
«Hay consenso de todos los senadores para que yo sea presidente y el vice el misionero Martín Goerling«, confirmó el propio De Angeli ante la prensa parlamentaria que espera afuera del salón de las mujeres, donde se llevó adelante el encuentro.
Sin embargo el anuncio formal y el proceso administrativo se pondrá en marcha después de que Juez comunique su renuncia «oficialmente» frente al presidente del partido, Mauricio Macri, quien citó al cordobés para este miércoles a las 14.30.
La noticia no sorprendió a sus compañeros que estaban al tanto de la situación. Sin embargo, Rivero planteó la necesidad de buscar un sucesor y todos los demás -incluido Juez- le aclararon que no había apuro y que la decisión se tomaría después de que Macri volviera de sus vacaciones en el Sur.
Cuando anunció públicamente que ponía la presidencia del bloque a disposición, Juez fue muy crítico con Macri: se quejó por decisiones arbitrarias y de último momento, sobre todo por la vez que Macri no permitió que los senadores vayan a una reunión con Javier Milei que el cordobés se había encargado de conseguir.
Este martes Juez volvió a aclarar que no renuncia al bloque del PRO. En verdad es algo que nunca había expresado pero se leía automáticamente detrás de la declaración de que le encantaría ser el candidato a gobernador de Javier Milei en Córdoba en 2027.
Sin embargo, este martes no reiteró las críticas, sino que habló de un «cambio de ciclo». «Creo que hay ciclos que se agotan, tuve un alto nivel de protagonismo todo el año pasado y requiere ceder para que otros lo hagan con mayor inteligencia, prudencia y sapiencia, no está bueno atornillarse en el cargo», declaró post reunión con sus pares.
Lo cierto es que cerca de Macri señalan que fue él quien le pidió la presidencia, algo que no cayó bien en el senador y que por eso respondió con dureza a través de los medios. «Dijo barbaridades», le espetan. Y van un paso más: sospechan que se quiere quedar en la bancada porque no tuvo ninguna respuesta por parte del mileismo a su gesto público.